
A LA VENTA EL MARTES 9 DE MARZO
1. Cómo he llegado hasta aquí
Miguel viene de celebrar sus treinta años de carrera con el espectacular éxito de "Papito", durante dos años el disco más vendido en todos los mercados latinos con más de dos millones y medio de copias. Y por si fuera poco, durante ese tiempo ha recorrido medio planeta con la gira "Papitour". El resumen vital de todo aquello lo expresa así: "Tenía mucho que agradecer a mucha gente, por eso quise ir a cuantos lugares fuera posible, para cantarles lo que querían oír. Siempre digo que si se me quiere pillar por algún sitio, que alguien me haga sentir que le debo algo. Cuando me siento en deuda, lo doy todo. Y lo que la gente ha venido dándome a lo largo de estos treinta últimos años, de algún modo tenía que ser correspondido sobradamente".
2. "Papito", el cierre de una etapa
En realidad, el propio Miguel reconoce que el cambio de etapa ya había empezado a gestarse con "Velvetina". "Llega un día -confiesa- que te levantas una mañana y no sabes por qué no eres capaz de componer como antes y te dices: tengo que intentar hacer algo en la línea de "Si tú no vuelves" o de "Te comería el corazón" y pasa que ya no te acuerdas, que esos acordes ya no están, se fueron. Y con "Velvetina" pasó. Ahí se anunciaba algo. Necesitaba resolver un ciclo y buscaba la excusa, el momento para hacerlo, y finalmente tuve la suerte de dar con "Papito". Ese disco realmente me ha servido para poner la guinda de oro y cerrar por todo lo alto treinta años de carrera."
3. Dónde está mi público
Confiesa que ha llegado a conocer mejor a su público que a su carrera. "Sé cual es la identidad de mi público, dice- es bastardo, no tiene ni pies ni cabeza, no tiene tribu, no pertenece a ninguna y pertenece a todas. Pero cuando los veo en los conciertos me doy cuenta de que tienen algo en común, que hay mucha sintonía entre todos. Mi público es quien me obliga a que siempre sorprenda, a que tire para adelante, a que no me repita, aunque tengo que reconocer que esas son cosas que no me cuestan y que hago de forma natural".
4. Por qué se llama "Cardio"
"Antes de empezar a grabar el disco, no tenía ni idea de cómo iba a llamarse, cosa que en verdad nunca me había pasado antes. En realidad, le hubiese puesto Cardior, pero no lo hice por eso de posibles problemas con marcas. "Cardio" en griego significa "corazón"; es la vida, es la muerte, es lo quirúrgico, es laboratorio; tiene incluso un cierto color como de electrónica. Creo que si tuviese que editar una nueva revista la llamaría "Cardio", y en ella se podría hablar por igual tanto de arquitectura como de moda, de cocina o de política. Una revista en equilibrio entre las tendencias más contemporáneas y su nombre clásico. Sí, esa es la historia de la identidad de "Cardio". Es una especie de propuesta presentación de otoños, inviernos, veranos y primaveras".
5. El espíritu del disco
"Cardio" recuerda a los mejores momentos de Miguel. Pop fresco y sin artificios. Con canciones que aparentemente no pretenden decir casi nada y que sin embargo acaban diciéndolo casi todo. "Cardio" es, en realidad, un divertimento -repite en más de una ocasión-. "Pensándolo bien creo que me ha salido un disco muy solar".
6. El equipo de trabajo
Miguel siempre ha tenido un exquisito cuidado con los arreglos y las mezclas de sus discos. Cuando se mete en un estudio de grabación no descuida ni un solo detalle; en esta ocasión ha contado con la complicidad en la composición y escritura de los temas de su imprescindible amigo Nicolás Sorín (formado en Berkeley -Boston-, la mejor universidad de música del mundo); de Pepo Scherman en la ingeniería de sonido y grabación en estudio; de Mikel Irazoki, líder de su banda desde hace años, y del toque final de Andy Bradfield en mezclas, esa mano mágica que acaba por cuadrarlo todo, y a la que Miguel ha confiado sus últimos trabajos, "Papito" por ejemplo.
7. Cómo imaginó "Cardio"
"Yo lo veo como una pasarela -relata- en la que cada canción es habitada por su propio personaje, con su forma de vestir, de exhibirse y de ser. Salen, y mientras desfilan sobre ella, cantan y cuentan su historia. De pronto aparece uno, idealista y contestatario, cegando al personal con la luz dorada de su "Júrame" y al poco tiempo, otro más dark e inquietante pretende resolver un conflicto de pareja a golpe de sierra mecánica con "Dame argumentos", o luego uno que desnudo va, de rodillas, entonando en penitencia un "Por ti" y todo eso sucede ante tus ojos, en una absurda pasarela. Creo que ver y escuchar a contrapié a tantos personajes diferentes es algo muy atractivo y que va a mostrar a muchos "migueles" que vienen de la pasarela del pasado, pero que hablan de hoy en futuro. Nunca antes me había ocurrido, pero ya se sabe, cada trabajo no sólo sucede en tiempo real, si no que manda".
8. El lenguaje, el primer reto
"El primer reto fue el ver si era capaz de pulir el lenguaje hasta el extremo de lo más simple y básico, de forma más descarada -no más libre, lo que siempre he hecho- pero sí dar con letras a la vez que caprichosas que fueran sensatas; a la vez que divertidas, cuerdas; que fueran indomables y directas, pero también profundas y ligeras".
9. Cómo hago mis canciones
"Todas las canciones en su origen nacen con urgencia y en forma de vómitos/melodías. Los primeros acordes llegan luego, por necesidad, porque me lo pide el cuerpo o la mente. Una vez que ya existe esa base empiezan el caos, las dudas y los sudores. Y ahí quedan colgando a la espera del momento en el que, junto a mi equipo, nos metemos a darles orden en el laboratorio de la preproducción. Después y según vayan llamando a nuestra puerta muchas cosas, las vamos abordando; en realidad no es tan diferente al proceso del revelado de una fotografía o el del pintar un cuadro. De forma natural, van surgiendo una a una, profundidades, luces, colores, temperaturas y todo el resto. Lo que se vaya descubriendo, si tiene sentido, se irá incorporando".
1. Cómo he llegado hasta aquí
Miguel viene de celebrar sus treinta años de carrera con el espectacular éxito de "Papito", durante dos años el disco más vendido en todos los mercados latinos con más de dos millones y medio de copias. Y por si fuera poco, durante ese tiempo ha recorrido medio planeta con la gira "Papitour". El resumen vital de todo aquello lo expresa así: "Tenía mucho que agradecer a mucha gente, por eso quise ir a cuantos lugares fuera posible, para cantarles lo que querían oír. Siempre digo que si se me quiere pillar por algún sitio, que alguien me haga sentir que le debo algo. Cuando me siento en deuda, lo doy todo. Y lo que la gente ha venido dándome a lo largo de estos treinta últimos años, de algún modo tenía que ser correspondido sobradamente".
2. "Papito", el cierre de una etapa
En realidad, el propio Miguel reconoce que el cambio de etapa ya había empezado a gestarse con "Velvetina". "Llega un día -confiesa- que te levantas una mañana y no sabes por qué no eres capaz de componer como antes y te dices: tengo que intentar hacer algo en la línea de "Si tú no vuelves" o de "Te comería el corazón" y pasa que ya no te acuerdas, que esos acordes ya no están, se fueron. Y con "Velvetina" pasó. Ahí se anunciaba algo. Necesitaba resolver un ciclo y buscaba la excusa, el momento para hacerlo, y finalmente tuve la suerte de dar con "Papito". Ese disco realmente me ha servido para poner la guinda de oro y cerrar por todo lo alto treinta años de carrera."
3. Dónde está mi público
Confiesa que ha llegado a conocer mejor a su público que a su carrera. "Sé cual es la identidad de mi público, dice- es bastardo, no tiene ni pies ni cabeza, no tiene tribu, no pertenece a ninguna y pertenece a todas. Pero cuando los veo en los conciertos me doy cuenta de que tienen algo en común, que hay mucha sintonía entre todos. Mi público es quien me obliga a que siempre sorprenda, a que tire para adelante, a que no me repita, aunque tengo que reconocer que esas son cosas que no me cuestan y que hago de forma natural".
4. Por qué se llama "Cardio"
"Antes de empezar a grabar el disco, no tenía ni idea de cómo iba a llamarse, cosa que en verdad nunca me había pasado antes. En realidad, le hubiese puesto Cardior, pero no lo hice por eso de posibles problemas con marcas. "Cardio" en griego significa "corazón"; es la vida, es la muerte, es lo quirúrgico, es laboratorio; tiene incluso un cierto color como de electrónica. Creo que si tuviese que editar una nueva revista la llamaría "Cardio", y en ella se podría hablar por igual tanto de arquitectura como de moda, de cocina o de política. Una revista en equilibrio entre las tendencias más contemporáneas y su nombre clásico. Sí, esa es la historia de la identidad de "Cardio". Es una especie de propuesta presentación de otoños, inviernos, veranos y primaveras".
5. El espíritu del disco
"Cardio" recuerda a los mejores momentos de Miguel. Pop fresco y sin artificios. Con canciones que aparentemente no pretenden decir casi nada y que sin embargo acaban diciéndolo casi todo. "Cardio" es, en realidad, un divertimento -repite en más de una ocasión-. "Pensándolo bien creo que me ha salido un disco muy solar".
6. El equipo de trabajo
Miguel siempre ha tenido un exquisito cuidado con los arreglos y las mezclas de sus discos. Cuando se mete en un estudio de grabación no descuida ni un solo detalle; en esta ocasión ha contado con la complicidad en la composición y escritura de los temas de su imprescindible amigo Nicolás Sorín (formado en Berkeley -Boston-, la mejor universidad de música del mundo); de Pepo Scherman en la ingeniería de sonido y grabación en estudio; de Mikel Irazoki, líder de su banda desde hace años, y del toque final de Andy Bradfield en mezclas, esa mano mágica que acaba por cuadrarlo todo, y a la que Miguel ha confiado sus últimos trabajos, "Papito" por ejemplo.
7. Cómo imaginó "Cardio"
"Yo lo veo como una pasarela -relata- en la que cada canción es habitada por su propio personaje, con su forma de vestir, de exhibirse y de ser. Salen, y mientras desfilan sobre ella, cantan y cuentan su historia. De pronto aparece uno, idealista y contestatario, cegando al personal con la luz dorada de su "Júrame" y al poco tiempo, otro más dark e inquietante pretende resolver un conflicto de pareja a golpe de sierra mecánica con "Dame argumentos", o luego uno que desnudo va, de rodillas, entonando en penitencia un "Por ti" y todo eso sucede ante tus ojos, en una absurda pasarela. Creo que ver y escuchar a contrapié a tantos personajes diferentes es algo muy atractivo y que va a mostrar a muchos "migueles" que vienen de la pasarela del pasado, pero que hablan de hoy en futuro. Nunca antes me había ocurrido, pero ya se sabe, cada trabajo no sólo sucede en tiempo real, si no que manda".
8. El lenguaje, el primer reto
"El primer reto fue el ver si era capaz de pulir el lenguaje hasta el extremo de lo más simple y básico, de forma más descarada -no más libre, lo que siempre he hecho- pero sí dar con letras a la vez que caprichosas que fueran sensatas; a la vez que divertidas, cuerdas; que fueran indomables y directas, pero también profundas y ligeras".
9. Cómo hago mis canciones
"Todas las canciones en su origen nacen con urgencia y en forma de vómitos/melodías. Los primeros acordes llegan luego, por necesidad, porque me lo pide el cuerpo o la mente. Una vez que ya existe esa base empiezan el caos, las dudas y los sudores. Y ahí quedan colgando a la espera del momento en el que, junto a mi equipo, nos metemos a darles orden en el laboratorio de la preproducción. Después y según vayan llamando a nuestra puerta muchas cosas, las vamos abordando; en realidad no es tan diferente al proceso del revelado de una fotografía o el del pintar un cuadro. De forma natural, van surgiendo una a una, profundidades, luces, colores, temperaturas y todo el resto. Lo que se vaya descubriendo, si tiene sentido, se irá incorporando".
Miguel tiene claro que en sus canciones la ironía es más saludable que el compromiso. Es más directa y por tanto llega mucho más. "El compromiso -aclara- obliga en cierta manera a que las emociones sean activas, mientras que la ironía tiene un efecto sobre ellas más ligero y saludable. Y es que además, al final, ambos procesos acaban sugiriendo lo mismo para llegar a un idéntico destino. Todos los caminos llevan a Roma pero el de la ironía le permite a uno que no tenga que ser obligatoriamente a pie".
Fuente:WARNER MUSIC





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